DESCUBRE LA DIFERENCIA ENTRE SACIEDAD Y SACIACIÓN. CUÁNDO PARAR DE COMER

Existen múltiples factores que se involucran en la regulación de la ingesta alimentaria pero saciedad y saciación son procesos distintos y conviene aclarar sus diferencias para comprender el porqué hay alimentos o bebidas que no podemos para de comer

¿Qué es la saciación ?

La saciación es el proceso que determina el momento cuando se suspende el acto de comer, es decir, la delimitación del final de un episodio alimentario y que se identifica por su duración a corto plazo (aprox 20 min) desde el inicio de la ingesta.

¿Qué es la saciedad?

 La saciedad es el intervalo entre comidas y regula el tiempo transcurrido entre dos comidas.
Hoy nos detenemos en la saciación:

Durante un episodio alimentario, se emiten señales sensoriales, cognitivas, metabólicas y hormonales en el organismo, que a su vez pueden determinar la cantidad consumida y regular la ingesta alimentaria. Estos factores son los que determinan el “poder saciante” de un alimento.

Las propiedades sensoriales de los alimentos como la textura, la apariencia y el sabor contribuyen a su poder saciante.
¿Cómo influye la textura y densidad energética?
Cuando tenemos un alimento ante nosotros, antes de que se inicie la ingesta y llegue el alimento al estómago, se porducen una serie de estímulos sensoriales (pensamiento, visuales, olfativos, etc) que preparan a la boca y el estómago para la digestión y absorción desencadenando respuestas hormonales, etc que inducen la respuesta alimentaria. A esto se le conoce como Fase cefálica de la alimentación. En función del aspecto y contexto en que se nos presenta el alimento (forma física, palatabilidad, volumen, etc) puede hacer que nos apetezca una mayor cantidad y que sea más dificil parar de comer este alimento, nuestra saciación será, por tanto menor.
Por esta razón los alimentos con texturas suaves o líquidos, durarán menos tiempo en la cavidad oral que los alimentos sólidos o semisólidos, dificulando las señales emitidas durante la fase cefálica por eso los alimentos sólidos son más saciantes que los líquidos.
Los alimentos de mayor densidad energética (determinada por el contenido en agua, grasa, azúcar, proteínas) durante la fase cefálica estimulan los mecanismos de recompensa cerebrales o refuerzo positivo (como me hacen sentir bien, quiero más, son casi adictivos) favoreciendo una ingesta aumentada.
 
Toma nota: estos factores pueden inducir una ingesta mayor…son aquellos que nos hacen salivar
 
 1) tipo de alimento o bebida consumida: los alimentos suaves, líquidos, con mayor contenido en grasa, azúcar, sodio como la cómida rápida, refrescos, helados, snacks o bollería incrementan la ingesta literalmente “no puedes parar de comer”.
2) duración: los alimentos de larga masticación favorecen la saciación, masticar aliementos sólidos como una manzana, fruto seco, o una zanahoria y mejor aque un zumo o un puré
3) procesos mentales: “Confort food” o alimentos reconfortantes
4) actividades realizadas en torno al acto de comer: asociación con mayor placer o diversión como cuando uno piensa en una celebración como un cumpleaños en el burguer o ir al cine
5) condiciones físicas del alimento o bebida: colores llamativos de una envase de patatas fritas o refresco, olor que desprende
6) localización del lugar de consumo: cuando yo entro en un centro comercial a hacer la compra en el súper empieza a desencadenarse la respuesta…me apetece burguer por ejemplo y cuando termine es porbable que me acerque y coma allí mismo en lugar de ir a casa
7) interacción social: te suena lo de los amigos de “cañas” o la pizza de los sábados o el chuletón del domingo? pues eso!

INDICE

Más
Noticias

Ir al contenido